Tu mente opera en una frecuencia que el presente aún no ha alcanzado. Con ambas luminarias en Acuario, Urano te gobierna por partida doble, creando la personalidad más genuinamente original, independiente y orientada al futuro del zodíaco.
El doble Acuario vive en el territorio de las ideas. Tu realidad es la posibilidad, no la convención. Lo que otros llaman extraño tú lo llamas auténtico. Lo que otros llaman imposible tú lo llamas pendiente.
Tu compromiso con la humanidad es paradójico: amas a las personas en concepto pero puedes tener dificultad con los individuos. Tu visión es colectiva; tu intimidad es selectiva.