Tu profundidad no tiene fondo visible. Con tu Sol en Piscis y tu Luna en Escorpio, ambas luminarias habitan las aguas más profundas, creando la combinación más emocionalmente intensa y psíquicamente receptiva del zodíaco.
Neptuno y Plutón gobiernan tus luminarias en trígono: misticismo y transformación, disolución y poder. Tu percepción opera en niveles que la mayoría no puede imaginar. Sientes las corrientes emocionales, las intenciones ocultas y las verdades no dichas con una claridad sobrenatural.
Tu poder viene de tu capacidad de ver y aceptar la totalidad de la experiencia humana: lo hermoso y lo terrible, lo sagrado y lo profano. Esto te convierte en un/a sanador/a extraordinario/a.