No existe versión ligera de ti. Con ambas luminarias en Escorpio, Plutón te gobierna por partida doble, creando la personalidad más intensa, psicológicamente penetrante y emocionalmente transformadora del zodíaco. Tu presencia es un campo gravitacional: la gente se siente atraída y asustada simultáneamente.
El doble Escorpio vive en las profundidades. No te interesan las superficies, las conversaciones ligeras ni las verdades a medias. Quieres lo real, lo crudo, lo que está debajo de todas las capas. Esta búsqueda de verdad te hace tanto temible como magnético/a.
Tu lealtad es absoluta y tu memoria, eterna. Recuerdas cada acto de bondad y cada traición con igual claridad. Las personas que se ganan tu confianza tienen un aliado para toda la vida. Las que la traicionan descubren que tu capacidad de cortar lazos es tan total como tu capacidad de formarlos.